domingo, 27 de noviembre de 2016

EDUCACIÓN UN CAMINO PARA LA LIBERTAD



“La libertad consiste en la posibilidad
de escoger: Escoger, sí, ya sea entre dos
religiones, dos partidos políticos o dos
marcas de jabón”
-Catón


INTRODUCCIÓN

La libertad es una condición natural que el hombre no ha sido capaz de desarrollar en su totalidad en el curso de su evolución e historia.
Libertad es también, la capacidad de realización personal junto al medio y los demás sin dañarla, pero haciendo lo que quiere y siendo capaz de pensar, sentir y vivir según su propia naturaleza.
Por ejemplo: Juan, quien tiene un piercing en la nariz, luce un arete en la oreja derecha y lleva pantalón café a cuadros, entubado hasta convertirlo en un pantalón moderno como los de los artistas de rock de las revistas. Cumplió 16 años y es parte de la nueva generación de mexicanos, un individuo que vive y convive en sociedad, no  un ente  aislado; siempre junto a otro, en relación a otro, aunque que este otro aún no se haya presentado o manifestado, y que siempre deberá ser aguardado, en responsabilidad y en solidaridad, recordando las sabias palabras del Benemérito de las Américas: “El respeto al derecho ajeno es la paz”.
Lo que nos  lleva a  incorporar una combinación inevitable de derechos y obligaciones, que por su naturaleza y extensión de las restricciones a la libertad, así como de  los medios para procurarlas, han creado importantes problemas a los filósofos, estudiosos, escritores y juristas de todos los tiempos.
Para ser auténticamente libre hay demasiadas implicaciones, pues el hombre no está exento de condicionantes pudiendo ser estas: biológicas, socioculturales, religiosas, económicas, políticas y psicológicas; pese a ello, el hombre es libre de asumir una actitud ante ellas. De él y solamente de él, depende enfrentar o ceder, rendirse o superarlas, ser pasivo o activo ante tales condiciones.
 El hombre es libre por naturaleza e incluye en ello, un desarrollo implícito de esta cualidad y junto con ello, algo que es difícil de describir y entender totalmente.
Todo esto hace que la libertad sea entonces UN CONJUNTO DE CAMINOS, por los cuales es posible lograr un crecimiento, que por suerte para nosotros, se antoja eterno e infinito.
Y por ello, es complicado y aventurado afirmar  que existe una sola y verdadera ruta, pues si bien como dice el dicho: “Todos los caminos llevan a Roma”, con la libertad ocurre algo análogo y en estas líneas trataré de explorar en el laberinto de mi loco entendimiento, los accidentados y empedrados caminos de la libertad, pero transitando a través de la vereda de la educación.

TRATANDO DE DEFINIR LA LIBERTAD Y SU RELACIÓN CON LA EDUCACIÓN

¿Sabemos  que significa  la palabra LIBERTAD?
Si buscamos en una enciclopedia o diccionario la palabra libertad, encontraremos el siguiente significado:
“Libertad: capacidad de autodeterminación de la voluntad, que permite a los seres humanos actuar como deseen” (Diccionario Larousse, 2008).
Otra definición nos dice que: “Se suele considerar que la palabra libertad designa la facultad del ser humano que le permite decidir llevar a cabo o no una determinada acción según su inteligencia o voluntad. La libertad es aquella facultad que permite a otras facultades actuar y que está regida por la justicia.” (Wikipedia, 2009).
En este sentido, puede entenderse como un sinónimo de la también llamada “libertad individual” o como dicen, la habilidad de hacer lo que nos venga en gana sin que nadie nos diga nada, pero eso sí, queda sobrentendido que sin dañar a los demás.
 La libertad significa también elegir las propias actitudes, el rumbo de vida y la forma de construir y expresar el propio yo, que de acuerdo a Yurén (citado por Buendía y Martínez, 2007, p.90) se conforma de: “la necesidad de la libertad, la conciencia, la sociabilidad, la objetivación y la universalidad”.
El concepto moderno de libertad igualmente abarca e incluye un conjunto de derechos individuales, tales como la igualdad de oportunidades o el derecho a la educación. En este contexto Zorrilla y Pérez (2006, p. 1) mencionan que: “Frente a las visiones y exigencias del mercado, se han hecho presentes otras concepciones sobre la naturaleza y fines de la educación que colocan el desarrollo humano de todos los individuos en el centro de atención, así como la consecución de objetivos sociales como son la justicia, la libertad y la democracia.”
Pero aún con este derecho, sin una buena educación muchos de estas acotaciones de la libertad son limitadas e incluso estrechas, pues el pensamiento y la búsqueda del ser individual se vuelve inconclusa, inexacta, equívoca y muchas veces errada y manipulada.
 Sí de las aulas surgen hornadas de ciudadanos semianalfabetos que escriben su nombre con faltas de ortografía, si los estudiantes desertan o se forman sin saber las operaciones aritméticas elementales, si el 90% de los aspirantes a ingresar a las universidades públicas reprueban los exámenes de admisión, como imaginar que las futuras generaciones serán libres y no dejar de ser contemplados como fuente de mano de obra barata para nuestros socios comerciales.
En una entrevista publicada en periódico a.m. de Irapuato el 22 de Noviembre del 2009, Denise Dresser  (citada por Crespo, 2009) menciona que la educación tendrá que cambiar para que sus ciudadanos exijan cuentas a sus gobernantes, y terminar con ese estado de pasividad que ha caracterizado al mexicano por generaciones.
Aquí está el llamado para que la educación impartida en  nuestras escuelas, colegios e institutos esté llamada a construir verdaderas comunidades éticas, democráticas  y abiertas a toda la ciudadanía, responsables de velar y promover la mejora de la educación, “una comunidad donde no se oculten los conflictos ni las discrepancias, donde se tomen en consideración voces diferentes, pero donde el eje rector de las decisiones sea, al mismo tiempo, aquello que mejor pueda garantizar el bien común” (Escudero, 2006, p. 35),  porque revitalizando el contexto de la educación, se mejora por añadidura el sentido de la búsqueda de la libertad y  el fin de la opresión a través del encuentro con el conocimiento.
Sin embargo se nos advierte que:
“En tiempos de individualización, pérdida de anclajes, del sentido de pertenencia, y desocialización, pocos términos como el de comunidad son capaces de despertar tantos imaginarios de nostalgia y calidez, aunque también amenazas que pueden minar la libertad y autonomía de las personas, así como poner en cuestión los mismos bienes e intereses colectivos” (Escudero,2006, p. 34).

Si se limita la libertad individual, opinan, se puede lograr una mayor prosperidad colectiva. Los miembros de la comunidad escolar no deben por lo tanto olvidar que contribuyen al cambio a través de una visión compartida aunada al compromiso y motivación hacia la mejora, que no debe poner en peligro la obtención de la libertad anhelada, no olvidemos que la educación como institución social : “tiene un valor en términos de «libertad», como oportunidad para conseguir aquello que se aprecia y como ampliación del espacio de la persona en los procesos de toma de decisión en el marco de sus preferencias” (Bracho, 2002, p. 53).
Libertad y educación conceptos controvertidos,  entrelazados, políticamente activos y nada pasajeros,  que reflejan un punto definitorio del cambio de época que hoy vivimos.

“En la educación superior cada uno enseña su especialidad y lleva a cabo sus investigaciones con mucha autonomía y libertad académica “(Senge, p.357, 2005).

 LA EDUCACIÓN EN MÉXICO

            La educación en México hoy es un desastre. La educación mexicana es selectiva y de baja calidad porque ha respondido a la línea sexenal que impone cada gobierno. Es innegable que el país necesita mejorar la educación. “La funesta política privatizadora que se ha venido aplicando desde la década de los ochenta por los gobiernos priístas, por el gobierno panista de Fox y ahora de Calderón, ha situado a México por debajo de países mucho más pequeños y pobres de la región.” (Criterios, 2007). No podemos seguir ignorando que la necesidad  de la condición del cambio.
“Somos como una especie de hacienda porfirista, que para su funcionamiento tiene que apoyarse en la ignorancia de los peones, que deben servir a un patrón, rico e ignorante. Así es como nos ven quienes hoy nos gobiernan, así es como quieren que permanezcamos, para continuar impunemente con el saqueo de nuestros recursos naturales, con la explotación de los más pobres.” (Flores, 2007).


 Las reglas han cambiado. Debemos mutar, evolucionar la honda herencia revolucionaria. La mejor opción que tenemos es la educación. No hay otro camino.

“La historia de la escuela mexicana ha tenido sus matices políticos, ideológicos y en consecuencia una amplia variación en el enfoque y contenidos, sin embargo, es preciso rescatar lo que a fines del siglo XX vivió la escuela pública del país. No se trata sólo de incorporar en el discurso la creación de la escuela inclusiva: que fomente el respeto a la diversidad; y se enseñe a tolerar la diferencia. Aunque en la práctica esto es ya una realidad y contemplamos también sus propios conflictos en la construcción de una nueva escuela, sería bueno preguntarnos hasta dónde quiere o pretende llegar. El hecho es que ya inicio este proceso educativo sustentado en nuevas formas de relación y con fundamentos para la convivencia democrática.” (Castillo, 2001)


Un cuento muy famoso creado por el matemático, sacerdote anglicano y escritor británico Charles Lutwidge Dodgson, bajo el más conocido seudónimo de Lewis Carroll, “Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas”,  en uno de sus capítulos menciona el diálogo sostenido con el Gato de Cheshire o gato rizón, donde Alicia le pregunta: “Gato adónde debo ir, que camino debo tomar, y el Gato responde con voz burlona, es muy fácil Alicia, ¿dónde quieres ir?, pensativa Alicia responde es que no se, a lo que el Gato deduce, es muy sencilla entonces tu decisión, toma cualquier camino”. Alicia puede tomar cualquier camino, que puede llevarla también a donde no quería ir, la pregunta ahora aquí es: en México, en cuanto a la educación ¿A dónde queremos ir? hemos tomados tantos caminos, que nos hemos perdido el rumbo y con ello también hemos extraviado la brújula de la libertad. Al respecto, Vergara nos señala que (sf, p. 900): “Una educación fragmentaria, inequitativa y de baja calidad no estimula ni facilita la participación social, ya que ésta es la que, en definitiva, determina el carácter y la dinámica del mundo moderno y democrático”.
            En el libro “El México de hoy” se nos advierte que: “Con la globalización, la educación en México se desfasa de los vertiginosos cambios de la ciencia, la tecnología y el conocimiento; al mismo tiempo la teoría se desvincula de la práctica” (s/a, p. 109)



TECNOLOGIA E INNOVACION PARA LA CALIDAD

Por ello bajo la existencia de tales gobiernos y  leyes, cabe preguntarse: ¿Impiden por lo tanto nuestra libertad?...
Pues bajo este estricto criterio y esquema no somos realmente libres, ya que en cierta forma no somos responsables de nuestros propios movimientos, actos y pensamientos, ya que no serán si no el sumario y  reflejo de lo que la mayoría de la sociedad en la que vivimos, nos establece como algo aceptable y hace adoptar como propia, como la verdad absoluta sin derecho de réplica y sin mayores opciones.
En este riguroso sentido, solo seremos realmente libres, cuando podamos ser completamente responsables de todos nuestros deseos y actos conscientes (e inconscientes), y por ello es muy importante luchar por una libertad plena y el reconocimiento de ella en este ámbito, por medio de la cual podamos hacer realidad todos nuestros sueños, nuestras inquietudes, nuestras propias ideologías y tendencias ya que sin ello, en cierto modo, todos seremos exteriormente iguales, puesto que la libertad tanto de pensamiento, gustos y acciones es lo que nos hace diferentes a los demás, es decir a ser únicos e irrepetibles o lo que es  igual a ser auténticos y genuinos.
Regresamos entonces nuevamente al gran dilema del asunto del pensamiento circular y tratar de ponernos de acuerdo en hallar la respuesta a la gran incógnita: ¿Qué primero: El huevo o la gallina?  O sea que no basta hacer lo que uno quiere para ser libre, sino adaptar lo que somos a las realidades que los  tiempos y circunstancias exigen, para ser lo que realmente quiero ser, bajo el cobijo y dentro del marco de la legalidad, que me de certidumbre, me cobije y me proteja efectivamente. Entendiéndose y obteniendo que ésta deba ser perfectible y enteramente dinámica al progreso y servicio de las cambiantes circunstancias del hombre.
En otras palabras, el Estado debe actuar como un catalizador y un medio y no convertirse en un obstáculo o barrera, para lograr y alcanzar la libertad individual y en adición la de la sociedad entera.
Sólo un gobierno mínimo puede ser un gobierno digno, porque no pueden existir reglas generales para todos y, para la asignación de derechos y beneficios particulares y, que este  respete, garantice, englobe e incrementa las libertades de todos los diferentes puntos de opinión.
El respeto a la libertad personal  es  la única manera real de preservar la dignidad y los derechos connaturales del ser humano, y aparejado a ello  la forma más eficaz para construir una sociedad más próspera.
Así la culpa no será de quienes participen en los enfrentamientos para defender su libertad y derechos, sino de la autoridad que no quiere hacer uso de la facultad que le otorga la ley.
La experiencia indica que la naturaleza aborrece el vacío, y que siempre algo o alguien lo ocuparan. En conclusión, la libertad no es posible fuera de la ley y no se puede entender la libertad sin la ley.
Es un valor absoluto individual que, no es independiente de la voluntad y que lleva a la inteligencia a considerar más este o aquel motivo de elección constituyéndolo en un derecho categórico y sin límites (pues cada uno es libre de pensar u opinar de una determinada manera).

LA LIBERTAD DE CÁTEDRA

Es el derecho de los profesores e investigadores, especialmente en las universidades ya sean estas públicas o privadas, para investigar en sus respectivos campos del conocimiento y exponer sus anotaciones, dar a conocer sus descubrimientos y expresar sus opiniones sin temor a ser rechazados o apartados de su tarea.
Este derecho se basa en la consideración de que la investigación y la indagación abierta y libre en un ámbito de estudio referido a la enseñanza o a la investigación son esenciales para el avance del conocimiento, la cultura, la tecnología y para la mejora continua de la propia función educativa.
Actualmente este derecho es observado generalmente en todos aquellos países en los que la educación es considerada  como un medio no sólo de inculcar y difundir las ideas, hipótesis, teorías y creencias establecidas, sino también la de aumentar el conjunto existente del conocimiento universal.
El concepto de libertad académica implica también que la actividad laboral dependa primeramente de la competencia de los profesores en sus campos y en la aceptación de ciertos estilos de integridad profesional más que en consideraciones extraordinarias tales como las creencias y afiliaciones políticas o religiosas que resultan accesorias y carentes de importancia en este rubro.

CONCLUSIÓN

“La libertad no hace felices a los hombres;
 los hace, sencillamente, hombres.”
Manuel Azaña

Es evidente que aquí no están todas las respuestas.
Sabemos que la persona humana es libre, que es dueña de si misma y que tiene por ende, la capacidad de autodeterminarse.
Esta capacidad se ve reflejada en una infinidad de actos que ejecuta como artífice y responsable, pues son de su completa propiedad.
El ejercicio de la libertad es esencialmente una obra de la razón porque la actuación del hombre es libre, cuando su finalidad racional conduce a la realización del bien ya sea este para un fin individual o colectivo.
Al mismo tiempo, la libertad no es absoluta.
El hombre no  dispone de una posibilidad absoluta de elegir: no es posible elegir en contra de lo que disponen las leyes de la Naturaleza; ni es admisible ejercer una supuesta libertad en perjuicio de otros.
Por lo tanto, la idea de libertad lleva implícito el concepto de sus propios límites y su ejercicio requiere la posesión del conocimiento por una parte, y de la inteligencia por otra; que lo habiliten para determinar el ámbito de la libertad en el marco de los límites de índole material y moral que la circunscriben.
Algún día será posible la libertad en su más amplio sentido, pero para ello es necesario un gran cambio de mentalidad, que debe comenzar y basarse en la educación.
Es necesario hacer que la gente se preocupe por cosas que realmente  valgan la pena y no de banalidades o prejuicios.
Se necesita una nueva concepción que de espacio a  las diferencias, aceptando que cada ser humano es distinto.
Empezar a preocuparnos de nosotros mismos, de vivir a plenitud. Dándoles su espacio a los demás para que vivan la de ellos y hagan lo que sientan, sin la preocupación constante de críticas o malas miradas, para poder vivir armónicamente y en absoluta paz y tranquilidad.
La culpa o no, de nuestra situación no es de nadie más que de nosotros mismos.
Como dice mi sobrina Karina: “La libertad es la parte más importante de la vida”.

Referencias:
Autores varios (2002) “El México de hoy. Sus grandes problemas y qué hacer frente a ellos.” México: Porrúa - Universidad Autónoma de Zacatecas
Castillo F. M. (2001)  “Educar para la democracia” Consulta realizada en internet el 2 de Diciembre del 2009 en: http://sincronia.cucsh.udg.mx/retos.htm
Buendía, E. y Martínez S. (2007) Tecnología educativa en un modelo de educación a distancia centrado en la persona. En Lozano R. y Burgos A. (Ed.), Hacia una nueva sociedad del conocimiento: retos y desafíos para la educación virtual. (p. 77-106) México: Limusa
Bracho, T. (2002) Desigualdad social y educación en México.
Una perspectiva sociológica. Educar, 29, 31-54
Concepto de Libertad. Consulta  realizada en internet el 11 de Noviembre de 2009 en : http://es.wikipedia.org/wiki/Libertad
Crespo J. (2009, 11/12) Evidencia Reformas Fallidas a.m. de Irapuato. Irapuato, Gto. México. Sección Local p.5
Criterios (2007) La educación en México es selectiva y de baja calidad. Consulta realizada en internet el 4 de Diciembre del 2009 en: http://74.125.47.132/search?q=cache:JMIhocbMnUJ:www.criterios.com/modules.php%3Fname%3DOpiniones%26file%3Darticle%26sid%3D517+la+educacion+mexico+hoy&cd=6&hl=es&ct=clnk&gl=mx
Escudero Muñoz J. M (2006)  Compartir propósitos y responsabilidades
para una mejora democrática de la educación Revista de Educación, 339,19-41
Flores, J. (2007) Educación hoy. Consulta realizada en internet el 4 de Diciembre del 2009 en: http://www.jornada.unam.mx/2007/08/21/index.php?section=opinion&article=a03a1cie
Senge, P. (2005) Escuelas que aprenden .Bogotá, Colombia: Norma
Vergara A.L. “La educación en el México de Hoy (con énfasis en el nivel básico”. Consulta realizada en internet el 4 de Diciembre del 2009 en: http://www.cidac.org/vnm/libroscidac/mexico-cambio/Cap-20.PDF
Zorrilla F.M. y Pérez M. G. (2006) Los directores escolares frente al dilema de las reformas educativas en México. REICE - Revista Electrónica Iberoamericana sobre Calidad, Eficacia y Cambio en Educación,  4,  4e, 1-15


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