lunes, 19 de diciembre de 2016

MECANISMOS DE FINANCIAMIENTO DISPONIBLES PARA LAS INSTITUCIONES PÚBLICAS DE EDUCACIÓN SUPERIOR EN LA REPÚBLICA MEXICANA


Nora Angélica García Guerra, María Alejandra Mora Muñoz, Jesús  Alberto Sánchez Valtierra



Introducción
Entre las cosas que son necesarias para poder evolucionar como país está la educación.   Smith (citado por Bruner y Uribe , 2007, p 47) escribió : “La educación superior genera externalidades positivas para el conjunto de la sociedad y puede, por eso, ser concebida como un bien público, a cuyo financiamiento, en principio, el Soberano podría contribuir”. La Universidad es hoy masiva, nuevas carreras han surgido y muchas modalidades tecnológicas son el instrumento para su difusión. Sin embargo, muchos jóvenes no pueden acceder a ella por falta de recursos económicos y entonces se hace necesario el financiamiento tanto a los estudiantes como a las instituciones educativas.
La distribución del ingreso en América Latina es  hoy más inequitativa, peor aún, la iniquidad es términos de acceso a la educación es mayor debido a la falta de recursos económicos. Con una disminución cada vez más patente del financiamiento público en muchos contextos nacionales (Bruner y Uribe, 2007)
La universidad tiene que responder a estos retos buscando y allegándose de recursos para que estas organizaciones no se conviertan en un instrumento de desarrollo deforme que ayude a exacerbar la concentración y centralización del conocimiento.
Mecanismos de financiamiento en México
La creciente masificación, la expansión del sector privado, la crisis del financiamiento público, las amenazas de mercantilización de la educación superior (Garza, 2008), la exigencia de mayor calidad y eficiencia, la rendición de cuentas y la presión fiscal a las Universidades (Tuiran, 2010) han hecho que la educación tienda a ser más y más un producto que beneficia solamente a los individuos que pueden comprarlo (Días, 2008).
Transformando a la educación en un modelo regido bajo los principios y prácticas del mercado, en otras palabras; el control del conocimiento se ha convertido en mercancía, alterando significativamente las consideraciones políticas, sociales y culturales de los procesos educativos.
Si se postula que la educación es la principal herramienta para superar la pobreza, este modelo podría perpetuarla en aquellos sectores que no tienen recursos. Propiciando también la aparición de Universidades para alumnos en situación de pobreza y otras para alumnos no pobres, que crean situaciones de desigualdad  y segregación.
Un modelo que abandona la idea de que la educación es un derecho y como señala García Guadilla (2008): “este modelo no será capaz de reducir la pobreza, la desigualdad, crear empleo y asegurar mayores niveles de bienestar “.
En este escenario, un gran porcentaje, 58%,  de acuerdo con datos de la organización educación a debate (2011) abandonan la Universidad.
Los alumnos que ingresan a la universidad no conocen plenamente ni sus propias capacidades ni, en la mayoría de los casos, sus intereses vocacionales más permanentes, debiendo elegir una carrera bajo condiciones de riesgo e incertidumbre que frecuentemente los lleva luego a abandonar la carrera inicialmente elegida (Brunner y Uribe, 2007)
De este 58% estudiantes de educación superior que ven truncados sus esfuerzos, una parte es debido a la falta de recursos financieros y por lo tanto deben de buscar apoyos para continuar con sus estudios. En términos de financiamiento, es importante señalar el contexto dentro del cual la Unesco ubica el tema, haciendo énfasis  que la educación superior es un servicio público, dentro de la cual debe estar excluida la de carácter privado con fines de lucro (Aponte, 2008).  Postulado aceptado por México e incluso para este país, el Estado es el principal responsable del sostenimiento de la educación superior debido a que la educación es un bien público, la educación en ciencia y tecnología permite el desarrollo del país y la movilidad social (Tuiran, 2010).
Es por tanto que en el Estado Mexicano, la inversión federal para el financiamiento de la educación superior ha crecido en los últimos años y como proporción del PIB ha mantenido su participación (Ver anexo 1) sin embargo está se encuentra por debajo de varios países latinoamericanos (Tuiran, 2010).
En México de acuerdo por lo mencionado por Turan (2010) hay tres mecanismos, que se usan indistintamente,  para el financiamiento de la educación superior: financiamiento público Estatal y Federal, financiamiento privado  y financiamiento mixto.
Con respecto al financiamiento público en México ha habido transformaciones en cuanto a la asignación de los recursos estatales y federales.  El modelo para la asignación de recursos hasta los años 80 era orientado al suministro de los insumos (Brunner et al, 2007). Hacía referencia a un modelo negociado, centralizado en el gobierno,  que no incorporaba incentivos de mejora, ni de calidad, ni de eficiencia a las actividades de las instituciones (García Guadilla, 2008).
La orientación para la asignación de los recursos, a partir de la última década del siglo pasado, es hacia un modelo de asignación de recursos descentralizado y enfocado en los resultados institucionales (Brunner et al, 2007). Esta modalidad incentiva la competencia por los recursos entre las universidades de educación superior, el financiamiento se hace mediante esquemas de apoyo a la demanda y estimula la competencia por los estudiantes (Tuiran, 2010).  Para este tipo de asignación se han creado programas y fondos extraordinarios orientados a cuatro objetivos: a) mejorar y asegurar la calidad, b) ampliar y diversificar la oferta educativa, c) atender problemas estructurales y d) garantizar la equidad (Tuiran, 2010).  Para Garcia-Guadilla, (2008) estos hacen referencia a fondos competitivos orientados a mejorar la calidad y a fondos de financiamiento o créditos educativos para respaldar el acceso a la educación superior a estudiantes de bajos recursos. 
Al revisar la información se encuentra que en México existen diversidad de fondos extraordinarios agrupados en diferentes orientaciones (Ver anexo 2).  Para el presente trabajo se escogerá un fondo destinado a aseguramiento de la calidad denominado FIUPEA y otro orientado la diversificación de la oferta educativa, denominado Fondo para ampliar y Diversificar la Oferta Educativa en Educación Superior.
·        FIUPEA es el Fondo de Inversión para las Universidades Públicas Estatales con programas evaluados y acreditados. “Constituye un medio estratégico para financiar, a través de la operación del PIFI (Programa Integral de Fortalecimiento Institucional), el aseguramiento de la calidad de su oferta educativa y servicios que ofrecen las IES, que junto con los apoyos otorgados a través del programa Fondo de Modernización para la Educación Superior (FOMES) contribuyen al logro de lo establecido en el Plan Nacional de Desarrollo 2007-2012 y en el Programa Sectorial de Educación 2007-2012” (www.contraloriasocial.umich.mx)
·        Fondo para ampliar y Diversificar la Oferta Educativa en Educación Superior, es un Fondo que toma en cuenta los problemas de financiamiento que tienen las Universidades Públicas Estatales (UPES) y que necesitan reunir altos estándares de calidad y cumplir con sus planes y programas. “La Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión aprobó en el Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2010, un monto de $800,000,000.00 (Ochocientos millones de pesos 00/100 M.N.)  Destinado al Fondo de Apoyo para Saneamiento Financiero de las Universidades Públicas Estatales (UPES) por debajo de la Media Nacional en Subsidio por Alumno (Fondo de concurso para propuestas de saneamiento financiero), con el propósito de que estos recursos contribuyan a abatir las brechas en el financiamiento público de la educación superior” (http://ses.sep.gob.mx, 2010)
Una tendencia de la educación superior en México es una creciente participación del sector privado dentro del financiamiento a estudiantes. Uno de estos esquemas de apoyo y financiamiento es el “Programa de educación e investigación” que en su página de internet destaca lo siguiente:
“Apoyar a estudiantes de excelencia académica de nivel superior y posgrado, inscritos en instituciones públicas y privadas ubicadas en territorio Nacional, a través del otorgamiento de una beca consistente en una aportación económica mensual y un equipo de cómputo con acceso a Internet con la finalidad de acercarlos a la tecnología” (Fundación TELMEX, 2012).
  Este  tipo de financiamiento es otorgado a estudiantes que no de otra forma no tendrían acceso a la educación superior, bajo el compromiso de mantener promedios de calificación superiores. Este esquema propicia un retorno positivo que mejora la igualdad de oportunidades a jóvenes talentosos provenientes de familias de escasos recursos que de otra forma quedarían excluidos y beneficia a corto plazo a la empresa privada proveyéndola de futuro capital humano calificado.
Conclusión
A pesar de los esfuerzos del Estado mexicano de brindar oportunidades para que los jóvenes tengan acceso a la educación superior se hace necesario invertir y mejorar cada vez la calidad y la equidad de la educación (Tuiran, 2010).
La necesidad de recursos para lograr la sobrevivencia y la consolidación de las instituciones de educación superior ha generado la proliferación de tendencias y modelos para su financiamiento (Fresan & Torres, 2010). Los modelos mencionados a lo largo del documento son solo algunos de los utilizados por universidades públicas y privadas, que ayudan al acceso de un mayor número de estudiantes mexicanos a la educación superior. Fresan & Torres (2010) menciona que de esta manera, la "masa crítica" que la educación superior busca formar, se ubica no sólo en los campos más claramente vinculados con el crecimiento económico sino que se extiende a todos los ámbitos del quehacer intelectual, constituyendo un elemento esencial para la consolidación de las élites económica, política, social y cultural.
Los mecanismos de asignación de recursos utilizados en México como FIUPEA y  Fondo para ampliar y Diversificar la Oferta Educativa en Educación Superior, aunque tienen designaciones presupuestales anuales estos se incrementan de acuerdo a un porcentaje anual según un modelo histórico negociado y no observan la realidad del mercado.   Adicionalmente para que los recursos lleguen a las instituciones deben cumplir con una serie de requisitos, no solamente exigidos por el fondo al que se quiere acceder sino para el fondo con el que se correlacionan.
Trámites que muchas de las veces limitan el acceso a recursos y que generan que lo bueno y lo deseable del financiamiento no sea evidente y quede solamente en buenas intenciones.





Referencias:
Contraloría Social de la UMUCH. Recuperado 12 de  marzo de 2012 de  http://contraloriasocial. umich.mx /index.php/fiupea
Educación a debate. Recuperado el 10 de marzo del 2012 de http://educacionadebate.org /2011/09/22/734569/
Fresan, M., & Torres, D. (2010). Tendencias en el financiamiento de las instituciones de educación superior públicas. Recuperado el 12 de Marzo de 2012, de http://www.anuies.mx: http://www.anuies.mx/servicios/p_anuies/publicaciones/revsup/res113/art4.htm
Fundación Telmex. Recuperado el 10 de marzo del 2012 de http://www.fundaciontelmex. org /fundacion_Educacion.html
Garza de la, A. J. (2008) Evaluación y acreditación de la educación superior en América Latina y el Caribe. En Tünnermann Bernheim, C. (Ed.), La educación superior en América Latina y el Caribe: diez años después de la Conferencia Mundial de 1998 (pp. 175-222)
García Guadilla, C. (2008) Dinámicas del financiamiento de la educación superior en el contexto de la diversidad latinoamericana, a diez años de la CMES.En Tünnermann Bernheim, C. (Ed.), La educación superior en América Latina y el Caribe: diez años después de la Conferencia Mundial de 1998 (pp. 367-397)
http://ses.sep.gob.mx. (10 de Enero de 2010). Secretaria de Educación Pública. Recuperado el 2012 de Marzo de 12, de http://ses.sep.gob.mx: http://ses.sep.gob.mx/work/sites/ses/fondos/fondos2010/VF-Saneamiento_Financiero_20_de_enero,_comentarios_DGESU.pdf
Tuirán, R. (2010). Foro de financiamiento de la Educación Superior, Bogotá, Colombia, marzo 2 y 3  de 2010. Recuperado el 12 de marzo de 2012 de http://www.mineducacion.gov.co/cvn /1665/articles-218346_archivo_pdf2.pdf

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