domingo, 22 de abril de 2018

AMBIENTES POSITIVOS EN EL AULA

Existe una correlación entre el ambiente positivo que existe en una clase con el éxito académico. Si logramos crear ambientes positivos el rendimiento de los alumnos se va a potenciar.
1. Empatía: Tenemos que crear-construir un alumnado empático. No podemos ser el otro, pero será interesante enseñarles a ponerse en el lugar del otro. Tanto para los alumnos, para los profesores, como para el grupo.
2. Vínculos: Es fundamental el vínculo entre el profesor y el alumno y tiene que ser cuidado desde el primer día. No nos olvidemos que somos para ellos su referente, una figura que van a guardar en su mente para toda la vida.
3. Confianza: La confianza es la base de cualquier vínculo, se construye en el día a día, es fundamental crear lazos de confianza entre el docente y los alumnos. Entusiasmar y promover ambientes de confianza que incentiven a los alumnos en su desarrollo promoviendo un pensamiento reflexivo.
4. Reconocimiento: Promover la motivación de logro, enseñarle al alumno su propio progreso. Cuando elogiamos al alumno por su esfuerzo o actitud fomentamos su perseverancia y cuando se enfrente a tareas de mayor dificultad será más difícil que decaiga su empeño. Utilicemos el elogio específico como el elogio grupal.
5. Refuerzos no verbales: Cuando hablamos solo una parte de la información procede de las palabras, nos comunicamos en un 80% por medio de la actitud, los gestos, la mirada, las expresiones, el volumen de la voz. No contradigas lo que digas con lo que hagas. Todas nuestras acciones, ideas, sentimientos lo expresamos por medio de nuestro cuerpo.
6. Rutinas que aporten seguridad: La realización de determinadas rutinas aportan seguridad y puede ayudar al alumno a que mejore su sentido de pertenencia al grupo. Se puede comenzar la jornada dedicando unos minutos a la lectura y reflexión de algún tema, siempre utilizando rituales adecuados a la edad del curso.
7. Conectados con la vida real: Para que el aprendizaje sea significativo, la educación no puede estar desconectada de lo que ocurre en la vida real. El cerebro social de los alumnos nos va agradecer.
8. Potenciar las fortalezas o virtudes de los alumnos: Es una realidad que en la educación tradicionalmente ha predominado la detección de errores en detrimento de mostrar las fortalezas o virtudes del alumno.
9. Fomentar su participación: Fomentemos su participación haciéndolos protagonistas activos de los procesos de enseñanza y aprendizaje. Fomentemos su autonomía y seguridad.
10. El sentido del humor del profesor: Cuando se les pregunta a los alumnos qué valoran de su profesor suelen decir el sentido del humor. Los entornos aburridos dificultan el aprendizaje. Al estar de buen humor somos más creativos, resolvemos mejor los problemas y tomamos decisiones más acertadas.
11. Aprendizaje cooperativo: Un aprendizaje entre todos, todos nos necesitamos. El aprendizaje cooperativo es el aprendizaje en comunidad, en el que confluyen y conectan ideas, que es lo que nos permite aprender las habilidades sociales que son tan importantes en el mundo de hoy. Se fomenta así la colaboración entre alumnos, el asertividad, el respeto o la adquisición de estrategias para mejorar la regulación emocional.

12. El rol del profesor docente: En todo este proceso el rol del profesor para generar un clima emocional positivo es trascendental. Un profesor que fomenta su amor por la enseñanza, que transmite entusiasmo, que utiliza un lenguaje positivo, que mira con afecto a sus alumnos seguramente va a crear un entorno motivante e innovador.

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